En declaraciones a periodistas, Colom dijo que Gordillo, quien fue nombrado en el cargo en mayo de 2006 por el entonces presidente Óscar Berger, representa "conflicto de intereses" debido a que su esposa, la abogada Patricia Cervantes de Gordillo, recientemente fue elegida por el Parlamento como magistrada del Tribunal Supremo Electoral.
Otra de las razones por las que pidió la renuncia a Gordillo, explicó el mandatario, es que "ha bajado el dinamismo" de la Procuraduría General de la Nación durante su administración.
"Un golpe de Estado blanco"
Gordillo calificó de "un golpe de Estado blanco" la petición del mandatario, y aseguró que no renunciará al cargo, "porque no existe ninguna causa justificada que permita mi remoción".
El procurador aseguró que acudirá a "todas las instancias legales" para evitar su destitución.