Kirchner, que hace poco menos de un mes había hablado de "un acto de corrupción entre privados", debió volver sobre sus pasos ante la evidente implicación de miembros de su gobierno en el llamado caso Skanska.
Por decreto, el jefe del Estado cesó al titular del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Fulvio Madaro, y al gerente de Fideicomisos del estatal Banco Nación, Néstor Ulloa, según informó el jefe del Gabinete, Alberto Fernández.
Pago de sobornos
La decisión fue dada a conocer pocas horas después de que el juez que investiga el presunto pago de sobornos en la adjudicación de la construcción de gasoductos, Guillermo Montenegro, citó a ambos funcionarios a prestar declaración indagatoria como imputados.
"Hemos manifestado públicamente que en el caso Skanska, si se conociera el nombre de un funcionario que pudiere estar implicado, no duraría ni un minuto en funciones", dice el decreto firmado por Kirchner.