Estás en: Starmedia /
Fulvio Madaro y Néstor Ulloa
Kirchner echa a dos funcionarios por el escándalo de corrupción de la constructora Skanska
El presidente argentino, Néstor Kirchner. (AP)
17/5/2007 | StarmediaImprimirEnviar
Por primera vez en sus casi cuatro años de gobierno, el presidente argentino, Néstor Kirchner, se vio forzado a echar a dos funcionarios involucrados en un escándalo de corrupción, que también salpica a la constructora sueca Skanska.

Kirchner, que hace poco menos de un mes había hablado de "un acto de corrupción entre privados", debió volver sobre sus pasos ante la evidente implicación de miembros de su gobierno en el llamado caso Skanska.

Por decreto, el jefe del Estado cesó al titular del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Fulvio Madaro, y al gerente de Fideicomisos del estatal Banco Nación, Néstor Ulloa, según informó el jefe del Gabinete, Alberto Fernández.
Pago de sobornos
La decisión fue dada a conocer pocas horas después de que el juez que investiga el presunto pago de sobornos en la adjudicación de la construcción de gasoductos, Guillermo Montenegro, citó a ambos funcionarios a prestar declaración indagatoria como imputados.

"Hemos manifestado públicamente que en el caso Skanska, si se conociera el nombre de un funcionario que pudiere estar implicado, no duraría ni un minuto en funciones", dice el decreto firmado por Kirchner.
El jefe del Gabinete explicó que este jueves el fiscal del caso, Carlos Stornelli, le aseguró en una conversación telefónica al ministro del Interior, Aníbal Fernández, que había "escuchado una grabación" que comprometía a Madaro y Ulloa en el escándalo.

Justicia independiente
"Queremos garantizar a la Justicia que pueda actuar independientemente y que ningún funcionario pueda escudarse en su cargo para que responda como debe responder. Para nosotros fue suficiente lo que el fiscal dijo", manifestó Alberto Fernández.

El juez Montenegro también ordenó que sean interrogados cinco ex directivos de Skanska, empresa sospechada de haber pagado sobornos a funcionarios gubernamentales con el objetivo de que se le adjudicaran obras de ampliación de gasoductos.

Bajo la dirección de Madaro, el Enargas debía supervisar la adjudicación de esas obras, mientras que Ulloa fue el administrador del fideicomiso constituido por distintas empresas privadas para financiar la ampliación de dos gasoductos en este país.

Sospechosos de "cohecho"
El juez Montenegro todavía no ha fijado las fechas en que indagará a los dos funcionarios y a los ex directivos de Skanska como sospechosos de "cohecho".

"La decisión del gobierno es enfrentar una lucha clara contra cualquier acto de corrupción que pudiera involucrar a funcionarios y garantizar absolutamente la transparencia", remarcó Fernández en el diálogo con los periodistas.

En unas actuaciones paralelas a las de Montenegro, el juez tributario Javier López Biscayart investiga una millonaria defraudación al Fisco presuntamente cometida por decenas de empresas, entre ellas Skanska.

A fines del año pasado, la constructora sueca reconoció que evadió impuestos, canceló la deuda con el Fisco y admitió además que pagó "comisiones indebidas" para adjudicarse obras de gasoductos, lo que abonó las denuncias de un diputado opositor que dieron origen a la causa a cargo de Montenegro.

Seis ex directivos investigados
La semana pasada seis ex directivos de Skanska que habían sido despedidos el año pasado, cuando la constructora sueca detectó irregularidades en su filial argentina, pasaron un día detenidos y fueron indagados por López Biscayart.

Uno de los presos por este caso ha declarado ante la Justicia que la facturación irregular encubría un pago de sobornos al Ministerio de Planificación con el objetivo de que se adjudicaran obras de gasoductos a Skanska.

La constructora sueca pagó entre 4,1 y 5,4 millones de dólares de coima para adjudicarse esas obras, según denunció en diciembre pasado el diputado Adrián Pérez, del partido de centroizquierda Afirmación para una República Igualitaria.

"No hay un solo elemento que vincule a funcionarios del gobierno. Es un acto de corrupción entre privados", había dicho Kirchner el 25 de abril último, al referirse por primera vez a la investigación judicial del caso.


Contesta al redactor