La ministra de Economía de Argentina, Felisa Miceli, ha visto como su carrera profesional ha caído en picado tras saltar a la palestra pública el escándalo por unas bolsas de dinero encontradas en su despacho. El desafortunado incidente la obligó a renunciar a su cargo político.
Miceli, de 54 años, se convirtió a finales de noviembre de 2005 en la primera mujer en asumir las riendas del Ministerio de Economía de Argentina cuando fue elegida por Kirchner para sustituir a Roberto Lavagna, ahora principal candidato presidencial de oposición para los comicios de octubre próximo.
Un dinero presuntamente prestado
La ministra alegó en declaraciones a la prensa que el dinero era para una operación inmobiliaria que se frustró y que en su mayor parte le fue prestado por su hermano.
Las leyes argentinas prohíben operaciones de compraventa con dinero en efectivo por montos superiores a los 1.
Las denuncias se producen cuando faltan poco más de tres meses para las elecciones presidenciales de octubre, que ya sumergieron a los principales candidatos y dirigentes en una intensa campaña con críticas cruzadas.