El director de la Fundación Nuevo Arco Iris, León Valencia, ve "poco probable" que Uribe Vélez logre una reforma constitucional para facilitar su reelección, por el débil respaldo que tendría la iniciativa en el oficialismo.
A su juicio, un eventual consenso frente a una aspiración de Uribe Vélez "resquebrajaría" la alianza gubernamental, ante el anuncio de dos de los principales partidos oficialistas, el Conservador y Cambio Radical, de participar con alguien "salido de sus filas".
Según medios locales, el presidente colombiano buscaría una segunda reelección en los comicios de 2010, en caso de que la coalición de gobierno fracase en escoger un candidato de unidad.
El senador Samuel Arrieta, del oficialista movimiento Convergencia Ciudadana, también considera muy difícil que se pueda lograr un consenso frente a un candidato único en el 2010.
"Lo veo muy difícil, complejo, porque no hay liderazgos claros dentro de la coalición, cada uno tiene intereses marcados de partido" en su aspiración a la Presidencia, añadió el legislador.
"No la tendrá fácil"
Los analistas consideran que el Jefe de Estado no tiene aún despejado el panorama para su eventual postulación, y que "no la tendrá tan fácil" como en 2006, cuando fue reelegido por primera vez.
Pese a tener un apoyo del 72 por ciento a su gestión, cinco años después de llegar al poder, los politólogos creen que será difícil para Uribe Vélez lograr unidad entre sus aliados para su segunda reelección.
Esa polarización en el seno del oficialismo podría ser aprovechada por la oposición para ganar terreno y consolidarse como opción de poder en 2010, señaló a su vez el politólogo Marco Romero.
Para el académico de la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, la división en la coalición llevará a los opositores a participar con un solo candidato en busca de la Presidencia.
Según Romero, el amplio triunfo del aspirante a la Alcaldía de Bogotá, Samuel Moreno, del opositor partido Polo Democrático Alternativo (PDA), en las recientes elecciones regionales, puede ser "un campanazo" de lo que podría ocurrir en 2010.