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La nueva etapa de Uribe
Política social, avance económico y las guerrillas, retos para la legislatura
Álvaro Uribe, saludando a sus seguidores desde el hotel de Bogotá. (AP)
29/5/2005 | EFEImprimirEnviar
Los colombianos no han tardado mucho en despejar la incógnita sobre la reelección de Alvaro Uribe tras recibir un respaldo masivo que ha hecho innecesaria la segunda vuelta electoral.

Uribe conseguía más de 7,33 millones de votos del total de 26,73 millones de electores potenciales con una abstención cercana al 55%. Estas cifran superan con creces las obtenidas en 2002, cuando ganó, también en primera vuelta, con 5,86 millones de votos, o el 54 por ciento.

Los colombianos, como ya insinuaron en 2002, cuando eligieron a Uribe, un disidente del Partido Liberal (PL) que se presentó como independiente, han reafirmado en estas elecciones su desencanto por los partidos tradicionales, que pasan por un estado crítico.

Los liberales se han llevado un severo correctivo y en cambio, César Gaviria, representantes de un movimiento de izquierda democrática, se ha llevado el otro 'trozo del pastel'.

Buen resultado en seguridad
Entre las claves del éxito de Uribe ha sido convencer a sus compatriotas de su política de seguridad democrática, lo que les ha devuelto la confianza y, quizás también, la esperanza.

Su estilo firme de gobernar, de estar encima de todos los asuntos le ha dado sus resultados, que se han plasmado en descensos importantes en los índices de secuestros y homicidios y la sensación de que, al menos, tiene replegada a la guerrilla.

Retos para los próximos 4 años
Uribe consiguió que el Congreso reformase la Constitución de 1991 para hacer posible la reelección inmediata. Estos próximos cuatro años, por lo tanto, serán los que marquen su labor de presidente, con unos desafíos no menores, por ejemplo reencauzar su política económica. Además, está pendiente de rafiticación por el Congreso el TLC con USA, que la izquierda rechaza y él apoya.

Así mismo, tendrá que reforzar su política social, ya que, entre otras cosas, la pobreza supera el 50 por ciento.

Las guerrillas, el eterno problema
Otros dos retos importantes que tiene frente a sí refieren a los grupos insurgentes de las guerrillas, en particular las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y al futuro de las paramilitares Autodefensa Unidas de Colombia (AUC).

La práctica totalidad de los más de 30.000 combatientes de estas últimas se han desmovilizado y acogido a la controvertida ley de Justicia y Paz, pero a nadie se le oculta la influencia y el poder paramilitar en muchas regiones del país.

Con las FARC se enfrenta al desafío de hacer entrar en algún tipo de diálogo para lo que cuenta con la mediación de España, Francia y Suiza, aunque la guerrilla ha reiterado que con Uribe de presidente no habrá proceso de paz.



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