El acto tuvo lugar en el edificio Eisenhower, contiguo a la Casa Blanca, después de una reunión entre ambos gobernantes, en la que, además de comercio, trataron el tema de la inmigración y la situación de América Latina en general.
Alegría de García
Tras el acto, García mostró su satisfacción por la firma del pacto, que -en su opinión- ayudará a los más desfavorecidos de su país a salir de la pobreza.
"Es un gran día para Perú, y un mal día para el autoritarismo y para los que se oponen a la democracia y al libre comercio", dijo el mandatario peruano.
García calificó a Bush de "aliado verdadero y un amigo del pueblo peruano", y pidió públicamente al Congreso estadounidense la aprobación de los otros dos acuerdos pendientes con Latinoamérica, el de Colombia y el de Panamá.
Bush, por su parte, consideró que el TLC "es bueno para el pueblo de Perú, pues garantiza el acceso al mayor mercado del mundo"
Este convenio muestra al pueblo estadounidense que "el Congreso (de mayoría demócrata) y la administración pueden colaborar" en temas de comercio, apuntó.