Más de la mitad de la población participó
El 60,15% de los costarricenses acudieron a votar, un 20% más del mínimo que se necesitaba para que el resultado de las urnas fuera vinculante.
"Recibo este resultado con serenidad pero, sobre todo, con humildad como corresponde a un presidente elegido por el sufragio de su pueblo, a alguien que ha hecho del credo democrático el hilo conductor de su vida", dijo Arias.
En tono conciliador, el premio Nobel de la Paz 1987 dijo que a partir de ahora "dejaremos de ser los del Sí y los del No, somos una sola Costa Rica, un solo pueblo que quiere, necesita y merece alcanzar el desarrollo, una nación pequeña en territorio pero ciertamente grande en ideales".
El líder del movimiento del No, el rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica, Eugenio Trejos, alertó que seguirán con su "oposición pasiva y patriótica" y aseguró que van a exigir al TSE un "recuento voto por voto". "Todavía la diferencia es tan estrecha que no se pueden lanzar las campanas al vuelo", aseguró.
Respeto al resultado de la consulta
El presidente de la patronal, Rafael Carrillo, lanzó un mensaje meridiano a la oposición y pidió que la "decisión de los costarricenses expresada en las urnas sea respetada", antes de urgir al Parlamento que vote sin dilación el paquete de leyes complementarias del TLC antes del 28 de febrero, ya que en marzo vence el plazo para su puesta en marcha. "Cualquier práctica dilatoria por parte de algunos legisladores sería vista como antipatriótica y será ir contra la voluntad expresada por la mayoría de los costarricenses quienes dijeron Sí", aseguró.
El presidente del TSE, Luis Antonio Sobrado, abogó por "tender puentes y abrir espacios al diálogo y a la construcción de consensos". "Los líderes políticos y sociales están ahora más que nunca obligados a escuchar (a los costarricenses) y acatar con cordura la voluntad del soberano", advirtió el funcionario ante una concurrida asistencia, entre la que se encontraba el embajador estadounidense, Mark Langdale.
Punto y final al conflicto entre el 'Sí' y el 'No'
Con este referendo, Costa Rica cierra una etapa marcada por una fuerte crispación entre quienes están a favor al TLC firmado en 2004 -gobierno y sectores productivos- y los detractores, un conglomerado de organizaciones sociales, intelectuales y docentes.
El resultado también contribuirá a despejar el horizonte para la adhesión de Costa Rica al acuerdo marco para la constitución de la Unión Aduanera en América Central, una condición impuesta por la Unión Europea para negociar un Acuerdo de Libre Asociación con la región a partir del 22 de octubre próximo.