Stephanes se propone "aclarar" a los consumidores y autoridades europeas "el potencial productivo y de suministro de alimentos y combustibles de Brasil para terceros mercados", según su despacho.
La 'Bolsa Familia', principal instrumento de esa política, reparte subsidios mensuales equivalentes a 55 dólares para unos 11 millones de hogares en pobreza extrema.
Más de la mitad salió de la pobreza extrema
Lula promete elevar el presupuesto de ese programa en un 40 por ciento para 2008, hasta unos 8.250 millones de dólares.
De permanecer esa tendencia, el número de brasileños que subsisten con menos de un dólar al día se reducirá al 2,2 por ciento entre 2007 y 2008, según cálculos oficiales.
Asegurar alimentos para todos
Mientras, Lula ha hecho de la producción de biocombustibles la piedra angular de su diplomacia y su política comercial. También afirma que el uso de caña de azúcar y de semillas oleaginosas para producir carburantes en el enorme territorio brasilero no amenaza la seguridad alimentaria y además puede servir a la "inclusión social" y la lucha contra la pobreza.
El Gobierno y los empresarios intentan desarmar a quienes ven los "combustibles verdes" como una amenaza mayor sobre bosques y selvas nativas y sobre el presupuesto de millones de pobres.
Brasil insiste en destacar un punto esencial: su etanol es producido de manera masiva desde hace tres décadas, solamente a partir de caña de azúcar, y sustituye una cuarta parte de su consumo nacional de gasolina.
Primer exportador en productos agrícolas y carnes
En el mismo período el país se ha consolidado como un granero mundial, principal exportador a precios competitivos de granos, frutas, cereales y carnes de res, pollo y cerdo.
"Brasil gasta una unidad de energía para producir otras ocho unidades por medio de la caña. Mientras Estados Unidos gasta una unidad para obtener entre 1,3 y 1,8 unidades de energía por medio del maíz", señaló el secretario de Agroenergía del ministerio de Agricultura, Manoel Bertone, en una reciente conferencia.
"Utilizando el maíz, Estados Unidos altera los precios en el mercado de granos", lo que ha sido ahora aprovechado por Brasil, dijo. La preocupación con la inflación mundial de los alimentos ha llevado a la ONU a pedir "una moratoria" de cinco años en la producción de los biocombustibles para contrarrestar el aumento de los precios de los alimentos.
Las acusaciones de la ONU
El relator de la ONU para la Alimentación, Jean Ziegler, ha culpado a Brasil de utilizar plantaciones de caña para producir biocombustibles "en lugar de cultivos alimenticios".
Según un estudio de la oficial Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), la próxima cosecha de caña alcanzará el récord histórico de 547 millones de toneladas, con un alza de 15,2 por ciento respecto a la zafra 2006/2007.
De unas 473 millones de toneladas de caña saldrán 25,4 millones de toneladas de azúcar y 21.300 millones de litros de etanol (unos 3.000 millones de litros más que en la zafra pasada).
Más grano gracias al maíz y la soja
En esta temporada los cañaverales ocuparán 6,92 millones de hectáreas, con una expansión anual del 12,30 por ciento. Pero la Conab también proyecta un aumento récord en la producción de granos, hasta al menos 135 millones de toneladas, con un alza del 2,6 por ciento, gracias al impulso de la soja y el maíz, cuyos precios han saltado en el recalentado mercado global.
El área plantada de granos y cereales es hoy de entre 1,2 y 3,4 por ciento, mucho menos que la de caña. Pero los productores brasileños proyectan un alza de 4,9 por ciento en la producción de soja; hasta 4,6 por ciento en maíz; 6,1 por ciento en arroz y 72 por ciento en la de trigo.
El área para producir fríjol negro, alimento básico de los 190 millones de brasileños, será inferior entre un 8,2 y un 6,2 por ciento, según los productores debido a la sequía, los bajos precios del grano y el alza de los competidores soja y maíz.