El Banco del Sur es una de las tantas propuestas "de integración" alumbradas por el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien desde hace años brega por la conformación de una entidad regional para dejar de depositar las reservas monetarias "en bancos del Norte" y poder disponer de esos recursos en lugar de pedir prestado al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial (BM).
Sea por convicción ideológica o por estrategia regional, la idea caló en Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, que a la sazón y junto a Venezuela vienen expresando en los foros internacionales la necesidad de reformar la arquitectura financiera mundial y, en especial, el FMI y el BM, a los que culpan por haberles empujado a aplicar políticas de ajuste que llevaron a sus economías al colapso.
"Fracaso" del FMI
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo que la labor del FMI y el BM "fue un fracaso rotundo y lo único que hicieron fue defender al gran capital especulativo financiero", por lo que "si tuvieran un poco de decencia ellos mismos deberían extinguirse".