Morales se refirió al asunto y atacó a EE.UU durante un discurso pronunciado en el Chapare, cinco días después de haberse reunido con un alto funcionario de Washington para intentar una mejora en la relación bilateral, actualmente deteriorada por varios incidentes.
El gobernante viajó a esa zona, que es su feudo sindical, para anunciar que es territorio libre de analfabetismo gracias a la ayuda de cooperantes cubanos y venezolanos.
Objeto de amenazas
Los cooperantes de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) abandonaron el Chapare a finales de junio pasado después de ser objeto de amenazas por parte de los campesinos que les han acusado de conspirar contra Morales.
En la cita, Morales le presentó a Shannon correos electrónicos personales de funcionarios de USAID que supuestamente probarían que esa institución y el embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, tienen un complot contra su administración.
Conspiración sólo contra la pobreza
Shannon negó la acusación y dijo que su país sólo conspiraba contra la pobreza en Bolivia, a tiempo de anunciar que ambos países establecerían una agenda de diálogo para mejorar su relación.
Morales ratificó que si Estados Unidos quería cooperar lo haga de forma "incondicional", le pidió no otorgar ayuda a opositores y que su dinero pueda ser destinado a un programa llamado "Bolivia cambia, Evo cumple", que actualmente financia Venezuela.
No obstante, en su discurso, Morales también advirtió que el pueblo boliviano y el latinoamericano están viviendo una "verdadera liberación" de EE.UU, la segunda en su historia desde la colonia. "Esta etapa es la verdadera liberación del pueblo boliviano y del pueblo latinoamericano. La segunda liberación del imperio. Antes del imperio europeo y ahora del imperio norteamericano y eso es imparable", dijo el gobernante izquierdista.
Relación deteriorada desde hace casi dos meses
Las relaciones bilaterales están deterioradas desde el pasado 9 de junio, cuando una multitud protestó violentamente contra la embajada de Estados Unidos en La Paz por el asilo otorgado al ex ministro Carlos Sánchez Berzaín, acusado en Bolivia de genocidio.
En su momento, esa movilización también fue felicitada por Morales y provocó que Washington llamara a consultas de Goldberg, que estuvo en su país entre finales de junio y mediados de julio.