Tras una semana de actividad y una nube de cenizas que se ha expandido a lugares tan distantes como Santiago de Chile o Buenos Aires, el Chaitén podría estar aproximándose a una etapa crítica de su proceso eruptivo, según Luis Lara, vulcanólogo del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomín).
Delicada situación
A juicio de Lara, la columna de material ígneo que se levanta a miles de metros sobre el cráter del volcán, "puede estar sobrepasando su nivel de equilibrio" y su colapso puede estar cercano en el tiempo.
La duda está en si ese colapso será violento o gradual, dijo a los periodistas el experto, que basó sus consideraciones en que explosiones de similares características han durado, como máximo, una semana continua.
La más reciente fue la de la columna generada por la erupción del volcán Pinatubo, en 1991 en Filipinas, cuyo colapso destruyó millares de edificaciones.