La portavoz de la ONU, Marie Okabe, aseguró que Ban "está muy preocupado por la tragedia continuada que vive Myanmar, donde el Gobierno ha confirmado que más de 22.000 personas han muerto y otras 41.000 se consideran desaparecidas".
La petición
"Dada la magnitud del desastre, el secretario general insta al Gobierno de Myanmar a que responda al flujo de asistencia y solidaridad internacional facilitando todo lo posible la llegada de cooperantes y la autorización de entrada de material humanitario", señaló.
Okabe destacó que Ban considera que las actuales circunstancias constituyen "un momento crítico para el pueblo de Myanmar" y que una flexibilización de los trámites de entrada "ayudarán al Gobierno en su respuesta a esta tragedia".