Lo último que se sabe de los datos oficiales sobre el desastre son las palabras del ministro birmano de Asuntos Exteriores, Nyan Win: "Más de 10.000 personas han muerto. Todavía estamos recibiendo información y podría haber más víctimas mortales".
Tensas relaciones con USA
La Junta Militar, que mantiene tensas relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea, y otros gobiernos, por las presiones que recibe para que acometa reformas democráticas, aceptó el auxilio humanitario que le ofrecían.
"Aceptamos la ayuda de otras naciones porque nuestra población está pasándolo mal", dijo Nyna Win, quien ayer reunió al cuerpo diplomático acreditado y a representantes de la ONU para exponerles la grave situación.
Las autoridades declararon el estado de emergencia en las regiones de Rangún, Pegu e Irrawaddy, y en los estados Karen, y Mon, el sábado pasado, cuando el ciclón, que había entrado el día anterior en el país, golpeaba con más fuerza.