A la citada reunión, en el Palacio de La Moneda, participaron también los ministros de Vivienda, Salud, Agricultura y Obras Públicas, además de representantes de Carabineros y las Fuerzas Armadas.
Pérez Yoma anunció que el titular de Defensa, José Goñi, fue nombrado por Bachelet como "ministro en campaña" para coordinar la evacuación de las familias que aún quedan en Chaitén y la ayuda a los miles de desplazados por la actividad del volcán del mismo nombre, en erupción desde el viernes pasado.
Negativa a abandonar la zona
Llamó, además, a quienes se niegan a abandonar sus hogares en las inmediaciones del Chaitén, a unos 1.
"No hay antecedentes que acrediten que vaya a ocurrir una erupción de lava, pero no se puede descartar. Por ello pido (a aquellos que aún no se han ido) se acerquen a personal de la Armada, que está siempre dispuesto a evacuarlos", enfatizó el titular de Interior.
Los más reacios a abandonar el pueblo son algunos residentes, principalmente ancianos, y los periodistas, a quienes los carabineros advirtieron que, en caso de una catástrofe mayor, deberán asumir las consecuencias. También permanece en la zona una pequeña dotación de Carabineros y del Ejército, para ayudar a los rezagados a escapar hacia la región de Aysén, más al sur.
Peligro inminente
"Es impredecible el tiempo en que el volcán podría comenzar a arrojar lava", afirmó el director regional de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Rodrigo Rojas.
La explosión que produjo el martes el volcán Chaitén unificó sus dos cráteres en uno de 800 metros de diámetro, que retuvo la lava expulsada por el cono y evitó que escurriera hacia la localidad del mismo nombre, dijeron expertos y observadores.
El volcán de 960 metros lanzó una nube de humo, cenizas y material sólido que se elevó a 12.000 metros, visible desde Puerto Montt, la capital de la región de Los Lagos, a 200 kilómetros de distancia del macizo. Pasadas las 14.30 hora local (18.30 GMT), una segunda explosión, más potente que la primera, sacudió al volcán, con una columna de humo de unos 20.000 metros de altura, según testigos.
La explosión obligó a acelerar la evacuación de quienes permanecían aún en Chaitén, mientras la densidad de la nube de ceniza obligó a la Marina a retirar sus naves mar adentro.
La explosión del volcán
El volcán arrojó flujos "piroclásticos", compuestos de gases tóxicos, cenizas y fragmentos de roca, todo a altas temperaturas, precisaron vulcanólogos del Servicio Nacional de Geología y Minería encargados de vigilar la situación.
El general de la Fuerza Aérea Hugo Peña confirmó, tras un vuelo sobre el volcán, la expulsión de lava, aunque quedó estancada en el cráter, mientras otro tipo de material fue absorbido por los ríos de la zona. De haberse escurrido la lava hacia los valles, habría tardado 20 minutos en alcanzar la localidad de Chaitén, a sólo diez kilómetros del volcán.
Más de 4.000 habitantes de Chaitén fueron evacuados en los primeros dos días de erupción hacia localidades de la isla de Chiloé y la ciudad de Puerto Montt.