Lo mismo sucede, aunque con menos efervescencia, en el Congreso de Paraguay, que junto con el de Brasil son los únicos en los que aún tramita el protocolo de adhesión de Venezuela, ya aprobado en los legislativos de Argentina y Uruguay.
Tanto en Brasil como en Paraguay el asunto ha quedado en suspenso hasta el 2008 y hasta ahora Chávez no ha reaccionado, pese a que en julio pasado dio un plazo de tres meses a ambos congresos, que luego revisó y estiró hasta fines de este año.
Venezuela "no se arrastrará"
Chávez ha dicho que siente "pena" y "vergüenza" por esas demoras y advertido de que unos planes de desarrollo que tiene su gobierno para el año próximo dependen de si Venezuela será o no miembro pleno del Mercosur.
No obstante, aclaró que su país tiene "dignidad" y "no va a arrastrarse ni le rogará a nadie" para ser aceptado en el bloque.