Pese a la manifiesta sintonía entre los gobernantes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, todos de la nueva centroizquierda latinoamericana, los problemas políticos al interior del Mercosur atenazan una mayor expansión del proceso integrador.
En 2006, cuando Iberoamérica celebró su cumbre en Montevideo, el conflicto entre Argentina y Uruguay por las papeleras que planeaban las empresas Ence (española) y Botnia (finlandesa) repercutió en pasillos y reuniones a puertas cerradas.
Mediación de España
Fruto del interés iberoamericano fue la gestión "facilitadora" aceptada por el Rey Juan Carlos de Borbón, que aún así no ha podido evitar que el asunto siga latente un año después.
Ence ha decidido instalarse en una zona de Uruguay cercana a Gualeguaychú, la ciudad argentina vecina a Fray Bentos que es el mayor foco de resistencia a las papeleras.