El café Versalles en la Calle Ocho es hoy el centro de reunión de los cubanos del exilio, pero proporcionalmente con más medios de comunicación que parroquianos que se expresan con serenidad y con una opinión unánime: no se esperan grandes cambios en Cuba.
"Es el final de una era, la era de Fidel Castro, pero no es el final del castrismo porque Raúl Castro representa el continuismo", dijo Tony Alfonso, un ex profesor de escuela en Cuba de 70 años de edad.
Sólo "pequeños cambios"
"Raúl Castro hará unos pequeños cambios para mantenerse en el poder. Pero sólo se puede esperar muy poquitos cambios que llegarán demasiado tarde", señaló Alfonso a las puertas del Versalles.
La mayoría no cree en cambios importantes
La opinión más generalizada entre la gente de la calle y algunos representantes del exilio y analistas es que el castrismo continuará sin cambios.
"Hay que esperar unas medidas mínimas de Raúl Castro para calmar a la proporción, pero no se pueden esperar cambios reales y estructurales", afirmó hoy el profesor de la Universidad de Miami Jaime Suchlicki.
El experto agregó que al contrario de esperar una apertura con la asunción plena del poder por Raúl Castro puede producirse una tendencia a una mayor represión para evitar reacciones populares que reclamen un cambio.