Los cambios estratégicos que añoran los agoreros del imperio no tendrán lugar porque, sin equívocos, habrá más socialismo perfectible, sostenido y defendido por un pueblo unido, bajo la guía de Fidel y Raúl y la dirección del Partido", sostiene el artículo editorial.
La fuerza de la revolución
Asimismo, el texto insiste en que la revolución cubana "no es un castillo de naipes, sino una fortaleza inexpugnable" contra la que se han estrellado en numerosas ocasiones los planes del imperio.
También se han iniciado medidas para descentralizar la agricultura con el fin de impulsar los incentivos a los granjeros y aliviar la escasez de alimentos, entre otras medidas.