"Irak necesita urgentemente a mujeres que puedan ayudar a registrar a otras mujeres. Esto nos ayudará a detectar y detener a aquellas que quieran suicidarse en el futuro", resaltó el capitán Charles Knoll.
En este marco, 70 de las 130 mujeres que han realizado el curso acudieron ayer a un acto de graduación que se celebró en una comisaría de la provincia de Diyala, en el norte de Irak.
A partir de ahora, las voluntarias serán destinadas a puntos estratégicos de la región, en los que su presencia pueda suponer una mejora de la seguridad, explica el comunicado de la cúpula castrense.
El acto de graduación se produce apenas una semana después de que una mujer se inmolara en un mercado popular de la capital de la provincia, Baquba, un atentado en el que murieron 10 personas y otras 17 resultaron heridas.
Según datos del Gobierno provincial, en los últimos seis meses se han contabilizado 17 ataques suicidas en la región. Diyala, una provincia multiétnica en la que conviven kurdos, chiíes y suníes, es una de las zonas en las que Al Qaeda tiene mayor presencia.