Así pues y totalmente convencidos de que lo suyo era grabar con dicho estilo musical, poco a poco comienzan a imprimirle a su propuesta los ritmos norteños que los han caracterizado desde siempre y por supuesto también, los sonidos del acordeón que tan excepcionalmente emite Beto Zapata desde que éste era muy niño.
En cada uno de sus álbumes, el quinteto regiomontano siempre se ha caracterizado por ofrecer e incluir algún elemento innovador, como por ejemplo, el hacer mezclas de música norteña con ritmos latinos, en donde no solamente sobresale el acordeón, sino también la guitarra y la batería. Estos sonidos han hecho la combinación perfecta con el matiz de voz de su vocalista, logrando con ello, un concepto moderno, fresco y muy norteño.