La Quinta Vergara, de la ciudad de Viña del Mar, fue el escenario donde hasta la madrugada de este domingo unas 15.000 personas disfrutaron del talento de ambos cantantes, tal como lo habían hecho en la víspera otras tantas reunidas en el Velódromo del Estadio Nacional de Santiago.
Buen humor
Además de la música, no faltó el buen humor, incorporado en el espectáculo a través de diálogos mordaces y, en ocasiones, algo picantes entre los dos cantautores, que provocaron las carcajadas del público de forma reiterada.
Así, Serrat y Sabina protagonizaron un conversación enrevesada en la que la palabra "musa" se confundía con "puta" o también inmortalizaron al público en una fotografía en la que las sonrisas de los asistentes fueron el resultado de pronunciar masivamente y al unísono, "clítoriiiiis".
El espectáculo empezó con un mensaje, retransmitido por las pantallas gigantes del recinto, del conocido periodista español Iñaki Gabilondo, que comunicó a los asistentes la suspensión del recital por encontrarse en el hospital los dos cantautores españoles.
Sus palabras fueron interrumpidas por el sonido de una sirena de ambulancia y, en ese instante y entre las sonrisas y los aplausos de un público ataviado con mantas para soportar a la intemperie los 9 grados de temperatura, Serrat y Sabina saltaron al escenario, para interpretar una animada mezcla entre 'Ocupen su localidad' y 'Hoy puede ser un gran día'.
¡Viva!
El catalán y el andaluz se echaron en el bolsillo al público chileno, al adaptar su espectáculo chilenismos y otras expresiones típicas del país. Al inicio del recital Sabina espetó un emocionado "¡Viva el caldillo de congrio!", mientras que su compañero, que no quiso quedarse atrás, le replicó con otro "¡Viva!" del mismo tipo dirigido a los "erizos al matico".
Un tercer vitoreo, esta vez a dúo, dio por terminada la introducción al concierto: "¡Viva Chile, mierda!". Por otra parte, ambos artistas realizaron su homenaje particular a la folclorista chilena Violeta Parra.
Serrat interpretó la mítica 'Mazúrquiza Modérnica'. Su compañero de escenario le dedicó, en tanto, a Violeta Parra algunas estrofas de un tema que termina al repetir hasta la saciedad la frase "pregúntale a los milicos qué hicieron en La Moneda".
Asimismo, Serrat y Sabina se atrevieron con los instrumentos cuando, al final del recital, echaron mano a bombo y platillos, y también con el baile, formando pareja en un par de valses. Tras su paso por Chile, los dos españoles se trasladarán a Argentina, donde habrá un ciclo de siete presentaciones en ese país, luego a Uruguay.