El temporal parecía, a ratos, atenuarse, pero volvía, como una prueba para los 'fans' de Sanz, que aguardaban impacientes su aparición en la cancha de Atahualpa.
Bastó con que Sanz saliera a escena para que el ambiente se calentara al máximo y estallara en una portentosa mezcla de sonido y luces.
Coqueto con su público, el cantautor español encantó a los ecuatorianos y muchos extranjeros que acudieron a verlo.
El concierto también destacó por el escenario, de unos 20 metros de ancho, dotado con luces programadas y montadas en una estructura metálica que asemejaba a un tren en movimiento.
Todo un despliegue de medios
Según la empresa organizadora, 'Top Shows', unos 200 técnicos montaron el escenario con casi 30.000 kilos en equipos de sonido y luces y varias pantallas gigantes.
Asimismo, más de 500 policías resguardaron la seguridad en el estadio para el concierto de Sanz, que llegó a Quito tras presentarse en las ciudades colombianas de Cali y Bogotá, en su gira denominada 'Tren de los momentos', que ha incluido a muchos países de Europa y América.