Se fue sin permiso
González, acusado en el caso junto a su esposa Sylvia Helena Alzate, de origen colombiano, está detenido desde febrero pasado por violar la libertad bajo fianza otorgada en diciembre del 2006, al haber viajado a España sin autorización del juez para conceder una entrevista a un canal de televisión.
Los fiscales pidieron revocar la fianza de 7.500 dólares de González. González y Alzate trabajaron en la residencia del artista madrileño en Miami Beach durante seis años.
Medio millón de dólares
Ambos afrontan un cargo de extorsión por presuntamente exigir 500.000 dólares para no divulgar asuntos personales del cantante.
El juez preguntó a la fiscal Alicia García cómo se iban a manejar en el juicio con las pruebas que están selladas y que contienen más de treinta fotografías y vídeos relacionados con el cantante español y que fueron decomisadas en la residencia de González.
Pueden dañar a Sanz
La fiscal respondió que algunas de esas pruebas tendrán que ser liberadas en "un momento dado" y subrayó que su contenido puede dañar la reputación de Alejandro Sanz. No obstante, el abogado defensor aseguró que él ha visto las pruebas selladas "y no tienen nada" que perjudique al artista.
"El meollo del asunto es en qué se basa esta presunta amenaza, en qué se basa la acusación de extorsión. Nadie sabe qué es la amenaza. Carlos y Silvia nunca amenazaron con hacer daño físico", declaró Richardson a los periodistas al terminar la audiencia.
Mantener a Carlos bajo arresto
En cuanto a las demoras que ha sufrido el caso para ser sometido a juicio explicó que se debe a que la Fiscalía Estatal no agiliza la presencia de algunos testigos para que la defensa pueda obtener sus declaraciones.
El objetivo es "mantener a Carlos bajo arresto por el mayor tiempo posible para que él sucumba bajo presión y se declare culpable porque ellos quieren un arreglo fuera de corte, no quieren que esto vaya a juicio", dijo.