13 agosto 2003 (Noticine)
Si hay un miembro de la industria que ha podido alegrarse del fracaso comercial de 'Gigli', el último estreno de Jennifer López, ese es el director Kevin Smith, quien realizó la segunda cinta consecutiva en que la actriz de raíces boricuas hace pareja con su actual novio Ben Affleck, 'Jersey girl'.
Los primeros "screen tests" no dieron buenos resultados y Smith la emprendió a cortes con el personaje de Jennifer, a pesar de que el productor Harvey Weinstein, jefe de la Miramax, le había pedido que diera importancia a su personaje, la madre de la niña, para aprovechar el tirón del idilio real con Ben.
Según el New York Times, tras el pinchazo de 'Gigli', el realizador de 'Dogma' y 'Clerks', tuvo la excusa perfecta para centrar el montaje en lo que le interesaba, la forzosa paternidad del personaje de Affleck, un exitoso promotor musical adicto al trabajo, que debe hacerse cargo de la hija que ha tenido con su novia cuando ésta muere.
De esta manera, y a pesar de los 4 millones de dólares que Weinstein tuvo que pagar a J.Lo, la neoyorquina sólo aparecerá en un primer cuarto de hora de la definitiva versión, que se estrenará a principios del año que viene, probablemente en febrero.